Los Estados Unidos arrestan a líderes sindicales iraquíes


Noticia, David Bacon,
Pacific News Service, 10 de Diciembre, 2003

Nota del Editor: Hay otro tipo de guerra desarrollándose en Irak, la lucha por los derechos de los trabajadores. Los organizadores sindicales de Irak, según la Autoridad USA, están trabajando contra ella.

SAN FRANCISCO – Las fuerzas de ocupación americanas en Irak han incrementado sus esfuerzos para paralizar los nuevos sindicatos obreros con una serie de arrestos este fin de semana.

El 6 de Diciembre, según un portavoz sindical entrevistado por teléfono, un convoy de 10 Humvees y transporte de personal cayó sobre el viejo edificio de la sede del sindicato de Trabajadores de Transporte y Comunicaciones, en la estación central de autobuses de
Bagdad, que ha sido utilizada desde Junio como oficina de la Federación Obrera Iraquí de Sindicatos (IFTU). Saltaron veinte soldados, asaltaron el edificio, esposaron a ocho miembros de la junta directiva de la Federación, y se los llevaron detenidos.

“No dieron ninguna razón en absoluto, a pesar de haber sido preguntados una y otra vez” dice el portavoz de la IFTU Abdullah Muhsin. Los soldados borraron el nombre de la federación de la fachada del edificio con pintura negra, dice Muhsin. El sindicato tenía pocos recursos “pero teníamos unos cuantos archivos y ellos se los llevaron”, añade Mushin. Irónicamente, las paredes de la oficina estaban cubiertas con carteles condenando el terrorismo, que fueron arrancados por los soldados durante su ataque.

Aunque los ocho fueron liberados al día siguiente, no hubo explicación por parte de la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA), el gobierno de ocupación de Estados Unidos en Irak, por las detenciones.

El asalto a la estación de autobuses seguía a la detención de otros dos líderes sindicales el 23 de Noviembre, Qasim Hadim, secretario general de la Unión de Desempleados, y Adil Salih, otro líder de la organización. Hadi había sido detenido dos veces antes por las tropas de ocupación, por haber liderado manifestaciones de trabajadores en paro en demanda de los beneficios sociales por desempleo y en demanda de trabajo. En el asalto de Noviembre, las tropas de la CPA dijeron haber encontrado dos pistolas en la oficina del sindicato, cuando solamente estaba permitido tener una. Hadi explicó en aquel momento que la organización ha sido objeto de amenazas y fatuas por parte de los partidos religiosos iraquíes y necesitaba armas para su autodefensa.

Hadi y Salih fueron liberados tras un día de detención.

Tanto el Sindicato de los Desempleados como la IFTU han estado organizando a los trabajadores iraquíes durante meses. La IFTU celebró una convención en Bagdad en Junio, en la cual se establecieron sindicatos en 12 industrias. El Sindicato de Desempleados pertenece a los Sindicatos Obreros y Grupo de Consejos, que también se ha estado organizando desde el pasado verano.

Tanto como 7 millones de personas, o el 70 por ciento de la fuerza de trabajo, carecen de empleo, según el Sindicato de Desempleados. Algunos pasan hambre y a veces se quedan sin casa. Aunque el Congreso se apropió de 87 billones de dólares para la reconstrucción, el Dr. Nuri Jafer, ministro diputado de Trabajo y Asuntos Sociales dice que no puede “encontrar ningún país que quiera aportar fondos para nuestros planes” para un sistema mínimo de ayudas al desempleo.

El trabajo puede estar saliendo adelante en los oleoductos y puertos para exportaciones petrolíferas, pero aún quedan intactas en las calles de Bagdad enormes pilas de escombros de guerra. Los fondos americanos en Irak pagan una abrumadora presencia militar y la transformación de la economía iraquí. Ambas cosas con la intención de hacer que el país resulte atractivo a los inversores extranjeros.

En una conferencia de prensa telefónica el 8 de octubre, Thomas Foley, director de desarrollo del sector privado de la CPA anunció una lista de las primeras empresas estatales iraquíes en venta, incluyendo plantas de cemento y fertilizantes, minas de fosfatos y azufre, fábricas farmacéuticas y la compañía aérea del país. El 19 de Septiembre, la CPA publicó la Orden nš. 39 que permite la propiedad 100% extranjera de los negocios –excepto en la industria petrolífera- y permite la transferencia de beneficios fuera del país.

Los trabajadores iraquíes temen que la privatización conlleve paro masivo. “Tendré que despedir a 1.500 (de los 3000) trabajadores de la refinería” dice Datar Al-Kashab, director de la refinería petrolífera Al Daura. “En América, cuando una empresa despide a su personal, existe un seguro de desempleo y no se mueren de hambre. Si yo despido a los empleados ahora, estoy matándolos a ellos y a sus familias”.

En la refinería, como en la mayoría de las fábricas, aquellos que tienen empleo trabajan en turnos de 11 y 13 horas. Los trabajadores de Al Daura ganan 60 $ al mes. No llevan zapatos de seguridad, gafas, máscaras, ni ningún equipo de protección. La IFTU ayudó a que los trabajadores de la refinería organizaran un sindicato y eligieran sus líderes. En Basora, los trabajadores han formado un consejo central de trabajo y han montado manifestaciones. Los Sindicatos y los grupos de Consejos han ayudado a los trabajadores a elegir comités en la planta de la Industria Estatal de la Piel, la mayor fábrica de zapatos de Oriente Medio, y en la empresa de aceites vegetales Mamoun, entre otras.

Cuando estos nuevos sindicatos intentan hablar con los directores de planta, no obstante, se les dice que una ley de 1987 prohíbe que los trabajadores organicen sindicatos en las empresas propiedad del estado (donde trabajan la mayoría de los iraquíes). La CPA todavía refuerza la ley de la era de Saddam. Otra orden emitida por la CPA el 6 de Junio amenaza a todo el que “incite al desorden civil” con ser detenido como prisionero de guerra bajo la Convención de Ginebra.

A la vez que se están suprimiendo los sindicatos, se celebran conferencias internacionales cada semana en Washington y Londres, en las cuales los activos iraquíes se ponen en venta para los compradores privados. En una conferencia reciente, ExxonMobil, Delta Airlines y el American Hospital Group expresaron su interés en varias
empresas iraquíes.

Los trabajadores temen que los nuevos propietarios extranjeros recortarán los costes laborales a través de despidos. La resistencia en el puesto de trabajo ha sido declarada ilegal por las leyes que prohíben los sindicatos y mediante el arresto de sus líderes.

Mushen Mull Ali, un dirigente de la IFTU que pasó dos largas privaciones en prisión por organizar sindicatos, tanto antes como durante el reinado de Saddam, dice que las acciones estadounidenses contra los sindicatos no le van a desalentar. “Nuestra responsabilidad es oponernos a la privatización tanto como sea posible, y luchar por el bienestar de nuestros trabajadores”.

El colaborador de PNS, David Bacon (dbacon@igc.org) es fotógrafo y escritor especializado en asuntos laborales. Visitó Irak en Octubre.