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Primero de Mayo de 2004:
¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS – NI PAZ ENTRE CLASES!
Desde la ciudad de Fallujah, al oeste de Bagdad, hasta varias ciudades
Chiitas a lo largo del sur de Irak, las fuerzas de Estados Unidos están
enfrentando la más intensa resistencia desde que comenzara la ocupación
de Irak hace un año. Las tropas estadounidenses, cada vez más
amargadas y desmoralizadas, reciben continuamente instrucciones de aumentar
los despliegues. Vemos levantamientos armados, secuestros, ataques a oleoductos
y convoyes, y unos Estados Unidos desesperados piden a las Naciones Unidas
que acepten un papel más amplio.
Cuando se escribe esto, el futuro de la situación en Fallujah y
Najaf es incierto, pero en la ciudad de Nasiriyah un grupo de bandas armadas
pertenecientes a Muktada Al Sadr, según “La Federación
de Consejos y Sindicatos de Trabajadores de Irak”-FWCUI, ha intentado
evacuar fábricas y talleres para convertirlos en bastiones y posiciones
militares para combatir a las fuerzas americanas e italianas.
La respuesta de los trabajadores, tanto de la fábrica de aluminio
como de la de suministros sanitarios de Nasiriyah, ha sido rechazar la
evacuación de sus puestos de trabajo a pesar de las muchas amenazas
recibidas contra sus vidas; declinando convertirlos en campos de batalla,
lo que significaría o su destrucción o su apertura al robo
y al saqueo. Insistieron en permanecer dentro de sus fábricas para
defenderlas. La declaración de la FWCUI dice:
“Rechazamos completamente la conversión del trabajo y los
hogares de civiles y trabajadores en frentes de guerra reaccionarios entre
los dos polos del terrorismo en Irak, los USA y sus aliados por un lado,
y los terroristas de las milicias armadas, bien conocidos por su enemistad
hacia los intereses del pueblo iraquí, por otro lado. Confrontaremos
los intentos de estas milicias que aspirar a turbar la seguridad y estabilidad
de la población y atajaremos sus intentos de empujar a la sociedad
a una guerra civil con la destrucción y el dolor consiguientes”.
Como en Irak, la lucha de clases continúa por todo el mundo. Lo
que hace totalmente diferente a la clase obrera de los capitalistas es
que nosotros no necesitamos a los capitalistas, pero ellos nos necesitan
desesperadamente para su máquina de muerte llamada capitalismo.
Nos necesitan para producir sus mercancías y servicios y obtener
sus beneficios. Nos necesitan como soldados para matar a otros compañeros
trabajadores y nos necesitan para mantener en marcha la industria de armamento,
para transportar sus equipos y tropas, para suministrarles alimentos,
para producir la sangre vital del capitalismo global, el petróleo.
Los poderes capitalistas están actuando como adictos al petróleo
en desesperada busca de un “chute”, especialmente según
nos acercamos al 2010. El periodo a partir de 2010 se conoce como “Pico
de Petróleo”, cuando el consumo aumente acusadamente más
que la producción, especialmente debido a la necesidad emergente
de energía por parte de estados como China e India. La batalla
imperialista es, como en Irak, no solamente por los recursos actuales,
sino en gran medida por los futuros recursos energéticos y el control
de los competidores, la moneda de cambio del petróleo, el mecanismo
de precios del petróleo y las esferas de influencia.
Esto nos recuerda el controvertido borrador de estudio realizado en 1992
por Wolfowitz, el actual Secretario Diputado de Defensa de Estados Unidos.
Afirmaba que el objetivo clave de la estrategia estadounidense debería
ser “prevenir que cualquier poder hostil domine una región
cuyos recursos serían, bajo un control consolidado, suficientes
para generar un poder global”.
Hoy en día, los planificadores de Estados Unidos hablan de establecer
bases permanentes o semi-permanentes a lo largo de una faja gigantesca
de territorio global, llamado “El Arco de la Inestabilidad”,
desde la cuenca caribeña y la región de los Andes, a través
de África, Oriente Medio hasta Asia Central y Asia Sur Oriental.
Los observadores notarán que este “Arco” se corresponde
bien con las principales regiones de abundante petróleo, gas y
riqueza mineral.
No es una coincidencia que Colombia, con sus vastos recursos naturales,
frontera de la exportadora de petróleo Venezuela y una puerta estratégica
hacia el material genético del Amazonas y los mercados de Sudamérica,
se vea fuertemente militarizada para
continuar con una guerra sangrienta. El Plan Colombia y la extensión
llamada Iniciativa Regional Andina es, para los Estados Unidos, el componente
militar del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)
Y si trazamos una línea hacia África, vemos los planes de
Estados Unidos de aumentar la presencia militar con bases permanentes
o semi-permanentes en Djibouti, Argelia, Marruecos, Túnez, Senegal,
Malí, Gana y Kenia. Una misión clave para las fuerzas USA
en África es, según los oficiales americanos, encargarse
de que los campos de petróleo de Nigeria están asegurados.
"El Arco de la Inestabilidad” continúa hasta Oriente
Medio, y estos días vemos que la “Hoja de Ruta para la Paz”
se ha revelado abiertamente como una “Hoja de Ruta” para la
guerra y la ocupación. En este conflicto, como en las guerras capitalistas
de Irak, Colombia, Afganistán y Chechenia, es la gente ordinaria
la que resulta víctima. En Asia Central, el Gran Juego y las rivalidades
entre poderes capitalistas ha creado un área de alta tensión
permanente, y el control de Asia Sur Oriental es vital para mantener a
Japón leal a los Estados Unidos y para minar a la floreciente China.
Y para subrayar los tiempos históricos que estamos viviendo: el
significado de los atentados del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, es lo
que utilizarán como un catalizador para la continua integración
de la Uniòn Europea y la militarización de las políticas
exteriores e interiores, exactamente igual que el 11 de Septiembre de
2001 fue usado como un pretexto para los intereses geopolíticos
de los Estados Unidos y una embestida furiosa contra las condiciones y
derechos de los trabajadores. Los nuevos estados miembros de la UE y la
OTAN serán utilizados por los USA como zonas de amortiguación
para minar los intereses rusos y germano franceses, y podemos esperar
un aumento de la tensión entre los poderes capitalistas.
La Uniòn Europea ahora está creando Fuerzas de Reacción
Rápida, las cuales estarán operativas en un plazo de 60
días, con unidades flexibles y móviles por todo el mundo,
y la Fortaleza Europa sigue cerrada a cal y canto contra los buscadores
de asilo y los
inmigrantes. La nueva propuesta de la Comisión Europea de liberalizar
los “Servicios en el Mercado Interno” será una parte
vital de la expansión capitalista contra las condiciones de la
clase trabajadora, igual que la campaña contra las pensiones y
el “bienestar” público.
El capitalismo global revela claramente que los sindicatos reformistas
no están construidos para contrarrestar la ofensiva de hoy en día.
Estas “corporaciones de servicio” burocráticas y centralistas,
dependen de los subsidios y la ayuda legislativa de los estados capitalistas,
que están dirigiendo la llamada “guerra contra el terrorismo”
hacia una guerra permanente contra la clase trabajadora y sus derechos.
Por todo el mundo vemos el desarrollo de estados de seguridad represiva,
privatización del “bienestar”, despidos masivos, reventones
sindicales, medidas contra los desempleados y los pobres, endurecimiento
de los regímenes anti-inmigración y flexibilización
del mercado de trabajo, etc.
Como una Internacional anarcosindicalista, la AIT no apoya a ningún
poder capitalista, imperialista o dictadura. La AIT, heredera de la Primera
Internacional, recupera la tradición anti-militarista y propone
boicots contra la fabricación de armas, y la huelga general contra
la guerra. Puesto que la guerra, cada vez más, está instigada
por las compañías privadas, es importante enfocarse en los
complejos industriales-militares y las empresas que obtienen provecho
de las guerras.
Los capitalistas y el estado necesitan oponentes predecibles que dependan
el marco legal, sus estructuras y subsidios. Todo ello para dirigir, controlar,
reducir, dividir y eventualmente aplastar las organizaciones. La respuesta
de los anarquistas y anarcosindicalistas debe ser una implicación
permanente en las luchas y acciones directas de las que somos parte como
trabajadores, y el rechazo a integrar nuestras asociaciones libres dentro
del sistema capitalista.
Las acciones directas, propaganda y solidaridad deben estar basadas en
nuestra propia fuerza, no en la colaboración de clase, como por
ejemplo las elecciones sindicales a los comités de empresa. La
independencia económica puede asegurarse solamente a través
de las cuotas de los miembros, no de los subsidios del estado. Federalismo
significa que no construimos estructuras centralistas ni fondos manejados
por profesionales pagados del sindicalismo. Contrariamente a los sindicatos
reformistas, la AIT lucha a un nivel económico, social, cultural
y anti-militarista para sustituir el capitalismo y el estado por la federación
libre de asociaciones libres de trabajadores –el comunismo libertario.
La mejor manera de conmemorar a los Mártires de Haymarket es acelerar
el trabajo por sus ideas. Las Secciones y Amigos de la AIT han estado,
y están activos contra las guerras capitalistas de Irak, Colombia,
Afganistán y Chechenia. Y mediante la lucha contra la explotación
social y económica en Latinoamérica, la oposición
contra la represión como por ejemplo la represión contra
el Tesalónica 7, el apoyo a las acciones directas tales como la
huelga de los trabajadores de la CNT-AIT española de Tomares, y
mediante la realización de huelgas generales como la USI-AIT de
Italia, por mencionar algunos ejemplos, ¡la Asociación Internacional
de los Trabajadores se encuentra en un camino coherente de lucha para
la auto-emancipación de los trabajadores!
¡Ni guerra entre pueblos – Ni paz entre clases!
¡Larga vida a la AIT!
Oslo, 26 de Abril de 2004
Secretariado de la AIT
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