CRISIS DEL COVID-19: ¡No estamos en el mismo barco!

El año pasado conmemoramos el Primero de Mayo organizando una exposición de arte https://priamaakcia.sk/Zyeme-cokolvek-alebo-preco-sme-si-Prvy-maj-pripom.... Poco antes de eso, obtuvimos la victoria en otro conflicto en puesto de trabajo https://priamaakcia.sk/Dosiahli-sme-vyplatenie-dlznej-mzdy-este-pred-zac... y pensamos que podría ser interesante señalar que las luchas obreras no tienen que ver solamente con los puestos de trabajo. Se trata primeramente de nuestra creatividad. Y la necesitamos aún más en el tiempo de los despidos, los salarios impagados y reducidos y de la supresión de nuestros derechos y libertades. Por tanto, este año, el Primero de Mayo lanzamos una campaña “Crisis del COVID-19: ¡No estamos en el mismo barco!” www.priamaakcia.sk/koronakriza.

La pandemia ha mostrado que cosas de las que hubiéramos dudado en otro caso, de repente son posibles. No tiene solo que ver con el hecho de que algunos sectores de la economía se hayan vuelto necesarios repentinamente (mientras que a otros no se les echa realmente en falta) o que algunas empresas hayan sido capaces de transformarse rápidamente y comenzar a producir lo que es necesario en este momento. Los trabajadores también están dando grandes pasos. Por todo el mundo, y recientemente también en Eslovaquia, han estado llevándose a cabo acciones colectivas: protestas, huelgas salvajes (a veces en varias sucursales de empresa al mismo tiempo), rechazos de empleo debido a la seguridad y salud, ocupaciones de edificios no utilizados, huelgas de alquileres, etc. Tales actividades y muchas manifestaciones de ayuda mutua en la sociedad son buenas bases para el futuro. Confirman claramente que lo de “no es posible” o “no se puede hacer” simplemente no es verdad, tanto en términos de transformación de la producción como de potencial de los trabajadores. Debemos tener esto muy presente porque tendremos que repetir este hecho muchas veces en el futuro.

Pero también están ocurriendo otras cosas que no son tan sorprendentes. El gobierno está bombeando millones al sector privado mientras que las personas con bajos salarios y condiciones precarias deben permanecer en el trabajo a riesgo de infección (detallistas, sanitarios). Otros ya han perdido sus empleos o los perderán en el futuro (hostelería, turismo, construcción, transporte, etc.).

La pandemia nos frustra y deseamos que pase tan pronto como sea posible. La vuelta a “la normalidad” no nos atrae, sin embargo. No hemos olvidado a qué situación nosotros, como trabajadores, nos enfrentábamos antes. Empleos precarios, salarios bajos, maltrato, desigualdades basadas en los ingresos, en el género, en el nacimiento y las omnipresentes consecuencias de la crisis climática. Tal es el mundo en que vivimos y no afecta a decenas de miles, sino a miles de millones. No obstante, la causa que está en la raíz no es la avaricia o los “malos” individuos. Hay varias razones. Primero, es el capitalismo con su producción basada, no en nuestras necesidades, sino exclusivamente en el beneficio. En segundo lugar están las jerarquías a todos los niveles de la vida social que nos dividen artificialmente y son el caldo de cultivo de la desigualdad y la opresión. Y no debemos olvidarnos del estado en su papel de siempre fiable salvador del capitalismo y detentador del poder por encima del resto de la sociedad (aunque para muchos de la izquierda sea todavía un símbolo de esperanza y cambio).

Pero, cuidado, las empresas y el estado tampoco están pensando en volver a la normalidad. Lo han dejado claro con las medidas adoptadas durante la pandemia y la declaración política tras las elecciones. Quieren más. Para ellos, por supuesto. Irán a por todas y hablarán de ello como si fuera algo que nosotros también debiéramos querer. Planean medidas de austeridad, más destrucción medioambiental y un montón de mierda populista y nacionalista. Nos pedirán que nos sacrifiquemos por… su mundo.

Nosotros no queremos un mundo tal. Estamos enojados con su “todo va a ir bien” y demás cuentos de hadas. Nos merecemos más. Debemos comenzar a actuar.

Hablemos de nuestro punto de vista, sobre la perspectiva de los trabajadores. Es de eso también de lo que va el Primero de Mayo –lleva un mensaje importante de que debemos crear una sociedad que cumpla con nuestras necesidades y no con las necesidades del capital. No estamos en este mundo para generar beneficios para otro alguien. Estamos aquí para vivir una vida feliz y desarrollar nuestras propias capacidades así como la sociedad. No necesitamos al capitalismo ni al estado. Así es como lo vemos. Si tú lo ves también así, contáctanos. El Primero de Mayo o cualquier otro día. Vamos a crear algo juntos.
Porque juntos se puede hacer más fácilmente.

ASÍ ES COMO RESPONDEMOS A LA CRISIS DEL COVID-19

Usamos el Primero de Mayo como un evento simbólico para intensificar nuestras actividades de respuesta a la crisis. Debemos enfocarnos en hablar sobre nuestra situación, condiciones y futuro.

El fin de la pandemia no acabará con los ataques a nuestras condiciones de vida y de trabajo. Necesitamos estar en la mejor posición posible para resolver los problemas actuales y los que están a punto de llegar.

Nuestro objetivo es llegar a tanta gente como sea posible y crear una red de contactos entre quienes quieran estar activos.

Por tanto:

1/ Ap
oyamos a la gente que quiera actuar

2/ Mostramos que tiene sentido pelear

3/ Conectamos con las personas que ven las cosas de la misma manera que nosotros

4/ Estamos contra la ideología del auto-sacrificio

5/ Queremos construir poder en los centros de trabajo

Seguiremos elaborando estas ideas y las publicaremos una a una en nuestro sitio web www.priamaakcia.sk/koronakriza and FB page https://www.facebook.com/Zvaz.Priama.akcia/ en los próximos días.

Si suena interesante, ponte en contacto.

En cualquier caso, nos alegraría que pudieras compartir este texto en tus redes sociales.

Priama Akcia
Sindicato de Trabajadores Solidarios
Sección Eslovaca de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT)

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